miércoles, 10 de marzo de 2010

Guaymies o Ngöbes V







Ritos de pasaje
Otra festividad de gran estima entre los ngöbé, es la llegada de una joven a la pubertad. La misma es aislada dentro de la casa, sin que nadie pueda hablarle, escucharle o tocarle. Sólo puede ingerir alimentos preparados a base de plátanos y bananos. Una vez finalizado el período de aislamiento, sus padres ofrecen una fiesta, donde abunda la comida y las bebidas fermentadas. En la misma, se le designa oficialmente con un nombre y se le declara apta para el matrimonio.
Existió una festividad relacionada con la pubertad masculina, llamada "Urote", la cual ha sido casi abandonada. La misma consistía en la formación de un grupo con aquellos muchachos que les llegaba el "cambio de voz" (síntoma de la pubertad). Los mismos eran conducidos fuera del caserío, preferiblemente, la selva donde permanecían incomunicados. Uno de los muchachos del grupo era elegido jefe o Ougún, el cual instruía al resto en cuanto a las tradiciones, caza, ejercicios de guerra y competencias de agilidad. Posteriormente eran sometidos a exámenes y los que aprobaban, se les confería un nombre para toda la vida.
MEDICINA
El equivalente Guaymí al Jaibaná Chocó y al Nele Cuna, es el Sukia, una especie de médico o curandero, que conoce los secretos de la medicina botánica tradicional, además de contar con facultades adivinatorias y de comunicación con los espíritus. El mismo preside todas las ceremonias sociales dentro de la comunidad.
Para ser Sukia, la persona debe ser varón, primogénito y la facultad de dominar a los fantasmas y las enfermedades. Debe ser entrenado por otro Sukia, de quien aprenderá "botánica" y las tradiciones, además de saber xakatare (dialecto conocido por los sukias, utilizado para cantar y dirigirse a los espíritus).
La condición de tal está ligada a características del recién nacido, tales como alguna malformación, alguna mancha o lunar. El presunto Sukia recién llegado al mundo, se niega a comer durante los primeros días, rasgo considerado como definitorio de su condición. La crianza de los Sukia se caracteriza por una niñez recluida y un temprano adiestramiento en los conocimientos tradicionales de botánica y prácticas esotéricas.
Los Sukia pueden tener los conocimientos de farmacopea botánica que los facultan para curar a los enfermos, pero puede darse también el caso de que se dediquen solamente a ser depositarios de las tradiciones históricas de la tribu y de su condición de videntes e intermediarios con el mundo espiritual.
Dentro de la medicina oficia también un personaje de jerarquía menor, que es el curandero. Se trata de un conocedor de la farmacopea botánica y otras prácticas curativas que excluyen el contacto directo con los espíritus. Se les considera muy eficientes en la curación de picaduras de culebra, y en las afecciones gastrointestinales, que tratan con plantas diversas.

No hay comentarios: